El camino del autodescubrimiento no es un camino fácil. Se pierden cosas y se ganan otras. Cambiamos de forma, pero quedan fondos, resabios de lo que solíamos ser. Esta vez hice lo opuesto a lo que alguna vez hubiera hecho. Me quedé en silencio, habitando una ausencia sin nombre. El fin de la tiranía de la mente. Se termina una era. El cuerpo sabe cosas que la mente desconoce.
Alguien me dijo que mi vulnerabilidad lo conmovía. Vi pasar un labrador por mi cuadra. Las hojas de los árboles ya están por toda la acera. Me hace feliz. Cambié. Tomé otra forma. Me siento bien. La gente es pesimista acerca del futuro del mundo. ¿Acaso no siempre fue así? Posiblemente en 2050 aún siga viva, y siga creyendo que no todo es tan distinto como ahora.
Quédate un rato más. Baila conmigo. «Te amo», me dijo. Yo también creí que fue así. No voy a negar: a veces mi mano va en tu encuentro, por si acaso se cruzan y se entrelazan un momento.Me gusta estar acá. Me quiero ir. Estoy cansada. Vamos a dormir. Pensás mucho. ¿En qué momento sentís?
En mis veintes quería ser fotógrafa. En mis treintas solo quiero vivir.
«No sabés escribir. Tenés que cambiar de estilo», dijeron. Sos muy emocional. El tiempo pasa rápido. Las personas son crueles. El mundo es cruel.Sólo si los dejas. El tiempo transcurre en espiral.
Creemos que inventamos las cosas, pero la realidad es que siempre están ahí. Solo las adaptamos, según el contexto. Como Nelson Sullivan, filmmaker de Nueva York, filmaba su vida como una especie de vlog. Murió en el 89. Jamás supo que fue pionero en lo que hoy llamamos influencers. O Jonas Mekas, con su video poesía. La belleza de capturar la vida sin saber el impacto que tendría.
En mis veintes no entendía la palabra «calma». Puede que hoy tampoco. Pero me gusta más. Bailar a mi ritmo. El caos puede ser amable.
Me imaginé siendo un árbol. Echando raíces. Despertando en primavera. Winter is coming. ¿Aún sigues pensando en mí?
Somos un espejo. Detrás de tus ojos se esconde un secreto. Tu herida es la mía. Somos un espejo. Puedo ver como te desangras en la oscuridad.
¿Me ves? ¿Me estás viendo? ¿En serio?
Una vez conocí a alguien que me mostró una parte de mí que no conocía. Y ambos nos llevamos algo valioso de ese encuentro. Y yo entendí que, ya era todo eso que él vio en mí. Solo que aún no lo sabía.
Entonces la palabra secreta es:¿Amor? ¿Vivir? No. Calidez. El secreto es: vivir con amor y calidez. Acá estoy yo, siendo lo único que sé ser: primera persona del singular.

Me encanta esta foto; se ve como una chica autentica y divertida que no ha permitido que los bajones de la vida le quiten su chispita 😉 Así intento vivir también. La vida es muy corta ❤
Me gustaMe gusta