Me junté con una amiga a charlar, de esas conversaciones que son para “ponernos al día”, un antidomingo de los últimos días de verano, con un poco de Aperol Spritz, pero que terminan siendo mucho más que eso. En medio de esa charla, me vuelve a preguntar por un tatuaje que tengo en mi brazo izquierdo (un poco debajo del pliegue).
Mi respuesta fue la siguiente: porque creo en el amor como la fuerza más poderosa que existe en este plano, en esta dimensión. Creo que la única respuesta a los tiempos que vivimos es el amor. Y no hablo únicamente del amor de pareja, sino de todo lo que hacemos, lo que decimos y con quién interactuamos. Cuando elegís ser amable con otro, cuando estás para alguien con presencia; cuando hablás con alguien que está en una situación distinta y te detenés a escuchar, a mirar a los ojos… eso también es amor.
Tal vez la única revolución —y la única resistencia posible ante lo que nos toca— sea encontrar el coraje y la valentía para mostrar más amor y más ternura. Porque en un mundo que muchas veces empuja a anestesiarse, a mirar para otro lado o a volverse más frío, elegir el amor también es una forma de resistencia. Es sostener la ternura cuando sería más fácil cerrarse, es seguir apostando aunque no haya garantías. Y quizás de eso se trate: de no negociar lo esencial, de no perder la capacidad de mirar al otro y reconocernos.
Esta es mi resistencia: hacia la vida, hacia las personas con las que compartimos este tiempo y este espacio. No dejemos que unos pocos, nos dividan, nos pongan en contra los unos a los otros. Mi invitación a que resistan, y no se dejen ganar por discursos e ideas que lo único que hacen es lastimar y generar más daño.
Como dice el libro La maestría de la vida: después de todo, nuestros actos son el mensaje más importante que compartimos. Vivir al servicio de la vida es permitir que nuestros actos sean espejos, que inspiren a alguien más en su camino. Entonces, el regalo más poderoso que podés hacerte a vos y a los demás es desplegar tu amor incondicional.
Amor vincit omnia
ME ENCANTA, GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR LAS PALABRAS Y HACER POLÍTICA DESDE Y CON EL AMOR.
Me gustaMe gusta